martes, octubre 19, 2004

Historias tristes

Equis pasa 12 horas diarias sentad@ en una oficina. Se aburre. Odia lo que hace. Por la ventana mira siempre a la vecina de enfrente. ¡Es tan bonita! Claro, no la ve todo el tiempo: la vecina de enfrente llega cuando quiere y cuando quiere se va. Hace locuras o estupideces (Equis no sabría decidirlo, depende de su propio estado de ánimo), ríe, llora, se emputa o se divierte pero sin aceptar que su pequeño, absurdo, nimio espía es parte de su vida.
Equis la odia. Precisamente porque no le acepta como parte de su vida, porque no le hace un guiño. Porque ni siquiera voltea a verlo.
Ella, mientras tanto, se enamora, va al cine, se indigna por las injusticias sociales, hace maldades sin nombre que sólo un par de personas saben(Equis no, porque puede espiarla, pero no entrar en sus pensamientos).
Y Equis, mientras tanto, la odia.
Junta todo su odio, lo acumula en un frasquito, lágrima a lágrima, y entonces se decide: una mañana, antes de que la vecina de enfrente llegue, Equis derrama todo ese odio, que ahora es veneno, en un vaso. Y se lo deja enfrente a la vecina de enfrente.
Ella llega. Bebe. No sé si lo apura de un trago y se siente muy mal, o si lo toma a pequeños sorbos y se siente un poco mal muchas veces.
Pero al final, se limpia los labios y se pierde en sus pensamientos, en la necesidad de cambiar de universo o por lo menos de país, en lo feliz que es cuando hay días de sol.
Cuando se toma el segundo, el tercer vaso de veneno, ya apenas le sabe un poco amargo. Cambia de actividades. Vuelve a las de antes. Sigue con sus locuras y estupideces. Hace otras cuantas maldades. Una que otra buena acción.
Y mientras, Equis, pobre y triste Equis, sigue hora tras hora frente a la ventana, esperando a que ella se descuide para aventarle un poco de veneno, que sencillamente no llega a su destino.
Creo que al final quien muere de envenenamiento es Equis, pero la verdad es que no me interesa.

2 comentarios:

lefou dijo...

linda oscuridad de tus cuentos, saludos

Mauricio Salvador dijo...

Escribes muy bien. Y he entrado los últimos días para ver qué cosas nuevas vienen pero veo que está un poco abandonado el blog. De cualquier manera un saludo. Mauricio