miércoles, enero 02, 2008

¿debería darme vergüenza?

Tengo la teoría de que los hábitos son fáciles de adquirir, que sólo es cosa de persistir.
Lo malo es que soy muy mala para persistir. Me distraigo. Me aburro. Me desmotivo. Por eso no bajo de peso, no aprendo a tocar el piano, no me arreglo los dientes, no termino un guión de largo, no actualizo este sitio tan seguido como debería.
Sería fácil decir, justo en estos días,q ue eso va a cambiar y que a partir de hoy todo eso cambiará. Sería fácil, cliché y mentiroso. Así que no lo voy a decir.
Pero me pregunto si no será sencillo, simplemente, dar un paso a la vez, encontrarle el gusto a cierta pequeña acción y repetirla al día siguiente, y así, hasta que se convierta en un hábito...
No lo sé.
Aunque si consideramos lo fiel que soy al facebook, lo compulsivo que resulta mi modo de tronarme los dedos, lo apegada que estoy a sentarme en un mismo sitio y a usar un mismo tenedor (no se dejen engañar: aunque varios cubiertos pertenezcan a un mismo juego, son distintos entre sí)... quizá tengo esperanza en eso de la persistencia.
A fin de cuentas, ya llevo más de un año yendo a la misma estética y este blog, con sus altas y sus bajas, ya tiene unos cinco añitos.
:)

2 comentarios:

Ministry of Silly Walks dijo...

interesante acercamiento a los propositos anuales.
Mmmm... creo que a mi tambien me seria mas facil cambiar mis propositos por manias compulsivas.

Feliz año!

Cin dijo...

Amiga: celebro los cinco años de blog y la incapacidad (la involuntariedad) de hacer propósitos. Gracias por estar. Millones de abrazos.