lunes, septiembre 29, 2008

el sabor del triunfo

Acabo de comer un platito de frijoles de la olla. Estaban fríos, les faltaba un poco de sal. Pero me supieron a gloria. Porque los hice yo.
Ahi nomás.

4 comentarios:

aNdAiRa dijo...

Jajajajaja.... entiendo perfectamente lo que sentiste... a mi el asado del viernes me supo a manjar.... a los demás quien sabe, pero pues se lo tuvieron que comer... ahora soy la cocinera oficial de la casa... pobres

Miguel Cane dijo...

Ay yo quiero. Aquí no hay de eso!!

Besos, Sister Ray.

Ministry of Silly Walks dijo...

Nunca, jamás de los jamases, he hecho frijoles así que tengo que conformarme con la satisfacción de comer los deliciosos frijoles de mi madre.
Algún día los prepararé y los disfrutaré como tú.

bailabalas dijo...

Jejeje, ps serán como los que yo hago, porque no como sal, pero mi caníbal sí, por lo tanto debo ponerles un poquito, aunque yo no quiera, jejeje

Qué rico, ya se me antojaron.